“Me quedo con la manera de ser de la gente de Itiúba”

Entrevistas

“Me quedo con la manera de ser de la gente de Itiúba”

Nicolás Sarralde nació en Chile, pero desde los 15 años vive en La Rioja. Aquí estudió el grado superior de Integración Social y realizó las prácticas en ARPS, Asociación Riojana Pro-Personas con Discapacidad Psíquica. Antes de comenzar nuevos estudios, esta vez un grado superior de Actividades físicas y animación deportiva, decidió viajar a Brasil de voluntario al proyecto de Lar Santa María en el Estado de Bahía, en el que colabora Fundación Pioneros. Con este viaje a Nicolás se le cumplieron dos de sus sueños, conocer Brasil y hacer voluntariado.

¿Por qué te decidiste a hacer voluntariado?

Decidí hacer el voluntariado porque terminé de hacer las prácticas de Integración Social en mayo y comenzaba un nuevo grado superior de Actividades físicas y animación deportiva a finales de septiembre, es decir que tenía casi 5 meses libres, así que decidí aprovechar este tiempo y esta oportunidad para conocer lugares, culturas y personas nuevas, además de poder ayudar a personas con escasos recursos y sentirte bien como ser humano. Desde pequeño deseaba conocer Brasil y el proyecto que me ofrecieron en Fundación Pioneros me convenció enseguida, además conté con el apoyo de mi familia.

¿Qué tipo de trabajo realizaste en el proyecto de Itiúba?

Por las mañanas estaba en el Centro de Desarrollo del Semiárido dando clases de español y asistía como invitado a gestión ambiental.
Como profesor enseñaba a los alumnos un español muy básico (hola, adiós, ¿cómo te llamas?,…) y a su vez yo aprendía de ellos algo de portugués.
En gestión ambiental ayudaba a construir un muro con material botellas de plástico recicladas.
Por las tarde asistía a la escuela agrícola que es un internado en el que se turnan dos grupos de 20 niños al mes, donde se les enseña a cultivar la tierra árida, a utilizar las mejores técnicas y a sacar el máximo rendimiento a la tierra, todo esto compaginado con la educación básica.

¿Cuál es la situación actual de la región del Semiárido?

Los jóvenes de la región del Semiárido tienen un gran complejo de rurales y la gran mayoría quiere marchar a la ciudad, pero al no tener formación lo único que pueden hacer en la ciudad es mendigar. Uno de los objetivos de los proyectos gestionados por Lar Santa María y apoyados por Fundación Pioneros es formar a estos jóvenes para que puedan ser autónomos y generar más empleos para la comunidad.

¿Qué es lo que más te llamó la atención de esta experiencia?

A nivel general me quedo con las personas, con la manera de ser de la gente de Itiúba. He hecho buenos amigos, además hoy en día con las redes sociales se mantiene el contacto.
Todos me recibieron con una sonrisa y compartieron lo poco que tenían conmigo. Los niños se reían de mi nombre porque decían que Nico era una raza de mono en Brasil. También destaco el choque de culturas y el intentar comunicarte entre dos idiomas, que aunque en algunas cosas es parecido pero en otras no. Esta experiencia me ha ayudado a valorar más lo que tengo.

¿Qué le dirías a una persona que se está planteando ser voluntaria para animarla a vivir esa experiencia?

Que no se lo piense dos veces, es una experiencia única y bonita para poder ayudar a la gente y conocer lugares, comidas y personas nuevas.